2010-04-19

Especial del día del libro: LA BIBLIOFILIA



Cuando hablamos de la bibliofilia, hablamos del amor por los libros; por lo tanto llamaremos bibliófilo a la persona que tiene un amor especial por los libros, o también a un coleccionista de libros especiales, es decir de ediciones originales, o aquellas ediciones más llamativas de los libros.

La bibliofilia, con el significado que le aplicamos hoy en día, se origina en la época del renacimiento, en los siglos XIV y XV, donde se comienza a dar el amor por el libro como objeto de colección. Es en este periodo cuando los humanistas, junto a reyes, príncipes, eclesiásticos y grandes señores, comienzan a dedicar tiempo y recursos en la recolección de manuscritos, incunables, ediciones autografiadas, comentadas, y un sin fin de libros raros por toda Europa, muchas veces de manera personal, o bien por medio de emisarios.

Los bibliófilos además no sólo aman el libro, también ama la lectura, y frecuentemente se especializan en un determinado libro o área literaria, como por ejemplo los bibliófilos especialistas en el Quijote de la Mancha. Ellos además logran identificar ediciones, originales de copias, tipografías, calidad del papel, encuadernación, e incluso la pureza de la traducción del texto.

Mucho bibliófilos no buscan obtener un libro para su patrimonio personal, hay algunos que sólo se conforman con poder contemplarlos en alguna biblioteca, pero cuidado, luego de los pececillos de plata, los bibliófilos suelen ser la plaga más temida por los bibliotecarios, ya que muchos de hechos incluso roban libros de las bibliotecas patrimoniales para tenerlos como tesoros personales, el problema llego a tales dimensiones, que incluso en la edad media se extendió una bula de excomunión contra quienes robaran o sustrajeran libros de la biblioteca de Salamanca.

No demos confundir a un bibliófilo con un bibliomaníatico, estos últimos suelen ser acaparadores compulsivos, que no son capaces de valorar el material que obtienen, ni de darle el cuidado y la conservación preventiva que merecen.


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2010-04-18

Especial día del libro: LOS INCUNABLES

Biblia de Gutenberg



Cuando hablamos de incunables, nos referimos a aquellos libros impresos que datan entre los años 1453 y 1500, es decir hablamos de aquellos primeros materiales impresos que vieron la luz junto con la invención de la imprenta.

El termino incunable proviene del latín incunabulae, que quiere decir “desde la cuna”, con lo cual se hace referencia a la denominada infancia de la técnica moderna de hacer libros impresos por medio de la imprenta, dejando atrás los manuscritos.

Estos libros incunables se confeccionaban con un papel de mucho cuerpo, es decir muy grueso, y de color amarillento. No contaban con portada y sus caracteres en un principio eran en letra gótica. Ahora bien, estos primeros libros buscaban emular los antiguos códices manuscritos, por lo cual en un principio utilizaban muchas abreviaturas. Sin embargo, durante estos primeros cincuenta años fueron sufriendo cambios, y comenzaron a aparecer otros tipos de letras imprentas, destacando la redonda o romana, la cursiva y la itálica.

La existencia en el mundo de estas obras y que perduran hasta nuestros días se calculan en unos trece mil volúmenes, todos ellos de gran valor artístico, y que se encuentran custodiados en las principales bibliotecas patrimoniales del mundo, en Chile hay varios en la Biblioteca Nacional, que fueron traído por los conquistadores o donados por importantes bibliófilos.

Debemos destacar que el paso de la obra manuscrita a la obra impresa, en especial de estos libros incunables, permitieron una mayor difusión y masificación del libro y la lectura, siendo la segunda gran revolución de la información luego de que el hombre pasara de la oralidad al medio escrito.

La primera obra impresa, es decir el primer incunable, fue la Biblia de Gutenberg, una de las copias que se conservan en buen estado se encuentra en la Biblioteca del Congreso de Los Estados Unidos.





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