2011-09-26

Fallece José Miguel Varas, Premio Nacional de Literatura 2006



En la comuna de Ñuñoa, dejo de existir pasado el mediodia del 23 de septiembre de 2011, el afamado periodista, locutor radial y escritor chileno José Miguel Varas, galardonado en el año 2006 con el Premio nacional de Literatura.


"Varas no sólo es eminentemente verosímil en toda su obra,
sino que por dentro y por sobre su literatura
escribe las verdades que también otros chilenos hemos vivido"
Armando Uribe


Desde sus inicios, José Miguel Varas ha articulado una obra narrativa que se nutre constantemente de su experiencia personal: del mundo cercano y propio de su entorno de amistades, familia y trabajo; de su gran cantidad de viajes; de su ejercicio como periodista y de su aproximación a la vida política. Sus novelas, cuentos y crónicas presentan historias sencillas, cuyo lugar común es la contingencia social y política, pero vista desde una óptica íntima y cotidiana.

Varas comenzó a escribir a los 13 años de edad, cuando era alumno del Instituto Nacional. En ese tiempo, junto a un grupo de compañeros, inventó El Culebrón, un periódico escolar en el que se redactaba la crónica humorística de los sucesos del pequeño mundo del curso. También, por esos años, comenzó a publicar sus “Goteras” o cuentos breves, en el Boletín del Instituto Nacional, una revista cultural que dirigía Ernesto Boero Lillo, su profesor y maestro que estimuló su incursión temprana en las letras.

En 1946 publicó Cahuín, su primer libro, en el que reunió crónicas y anécdotas de su vida estudiantil. Los rasgos propios de su posterior narrativa aparecen retratados en dicha obra: la ironía y la picardía; la precisión y sagacidad del lenguaje, y la representación de realidades y caracteres representativos del ser nacional chileno.

Posteriormente, dos volúmenes atrajeron nuevamente la atención del público en la década del sesenta: Porai (1963) y Lugares comunes (1967). Se trata de dos libros diferentes en sus temas y estructura, pero en los que aparecen igualmente recreados personajes populares de diversas condiciones sociales y oficios.

Debido a su adherencia al Partido Comunista tuvo que salir al exilio después del golpe militar. Se instaló por 15 años en Moscú, donde trabajó principalmente como locutor de un programa radial llamado “Escucha Chile”. De esa época son: Don Américo: un chileno comunista (1981) y algunos relatos que incluyó, más adelante, en sus Cuentos completos. Algunos pasajes y anécdotas de esos años se vislumbran en sus dos crónicas política-literarias -Las pantuflas de Stalin, y otras historias (1990) y Neruda y el huevo de Damocles (1991)-, y en su libro: El correo de Bagdad (1994).

Por su parte, el trabajo periodístico ha sido para José Miguel Varas tan importante como el oficio de escritor. Así, desde la década del cincuenta, colabora en diarios, revistas, canales de televisión y emisoras radiales del ámbito local e internacional. Para Varas, estos dos intereses tienen mucho en común, tal como ha señalado: “el periodismo me motiva y me gusta. Y siento que se acerca a la literatura. En mi caso, determinadas cosas que fueron notas periodísticas, después las desarrollé como cuentos”.

En la actualidad, José Miguel Varas se desempeña como editor y redactor de la revista cultural Rocinante; allí escribe sobre temas culturales, literarios y políticos. En el último tiempo se ha dedicado a la creación de novelas que combinan el género periodístico con la ficción. Un ejemplo de ello es el libro: Los sueños del pintor: sobre la base de conversaciones con Julio Escámez, publicado en el año 2005. Asimismo, en el año 2006, publicó el volúmen de cuentos El Seductor. Ese mismo año, fue distinguido con el Premio Nacional de Literatura.

Fuente: http://www.memoriachilena.cl/temas/index.asp?id_ut=josemiguelvarasmorel(1928)